#UNMUNDORARO

Y se suicidó. José Pumarino, escritor mexicano.

Y se suicidó…

Afortunadamente,mi capacidad de asombro sigue intacta, gracias a la discapacidad emocional de algunas personas.

Es increíble, y en parte doloroso, ver como hay almas que corren sin mayor meta que la de perderse, de escapar. Aún a pesar de correr el riesgo de ya no encontrar el camino de regreso y, aún a pesar, de lastimar a quienes l@s quieren.

El amor no se cansa, pero la paciencia sí se agota…

Los sentimientos (y más si son sinceros) necesitan un puerto seguro al cual llegar, de lo contrario, tarde o temprano naufragan, o buscan otros horizontes…

Qué triste es toparte con un recuerdo que se ha quedado sin memoria y darte cuenta que la soberbia te separa más que la distancia.

La deseo, la extraño, la necesito, como si nunca me hubiera lastimado… Cambió mi vida, y no sé qué le dieron por ella.

Al final, todo se resumirá a la suma de todas nuestras decisiones y la vida te joderá tanto como seas capaz de tolerar… Uno decide.

Por eso mismo, a pesar de que se quedaron deudas pendientes con nuestros cuerpos, cansado de esperar, aquel beso que vivía trepado en la Luna, se suicidó lanzándose al vacío que había en su corazón

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