#UNMUNDORARO

vivir en el intento José Pumarino, escritor mexicano.

Vivir en el intento…

Madurar, quizá, simplemente sea poder sentarse a ver como todo se rompe. Y brindar por ello, mientras, sin entender… Aceptas.

Pero bueno, esto es simplemente una suposición infantil.

Lo que sí sé, porque así lo siento, es que escribir es abrirle la jaula a todos los Demonios que anidan en nuestra alma y dejar que vuelen en libertad, con la seguridad de que todos regresarán, ya que son nuestros, nosotros les dimos vida, nosotros los alimentamos.

Empero, ahora que al parecer todo el mundo “escribe”, muy pocos leen realmente.

Sí, creo y reafirmo que tanto las Redes Sociales como los blogs y los portales web de opinión, han democratizado la palabra, las opiniones y la verdad, pues esta última ya no es exclusiva de los grandes medios. Pero también conjeturo que estos canales de comunicación se han saturado de consumidores rapaces que quieren todo rápido, digerido y gratis, por lo menos todo lo importante.

Por saturación, se ha perdido la capacidad de escuchar, de observar, de leer, analizar, discernir, valorar, proponer, sumar, construir. Las huestes ávidas de información se atragantan de ella, la defecan sin haberla digerido y, de inmediato, piden más.

Se busca la aprobación, los likes, los seguidores, pero carecen de contenido, de propuestas.

Les urgen mensajeros, pero no tienen mensaje alguno que compartir.

Los libros son caros, eso dicen, por lo que deciden no invertir en ellos, pero sin problema alguno se gastan una fortuna acrecentando su ignorancia.

Por lo tanto, en consecuencia, la mentira se ha convertido en un desesperado acto de supervivencia.

Tengo un primo (a toda madre), que no lee nada, es millonario y su biblioteca se reduce a libros de coctelería y autos. Vende vasos, al igual que lo hizo su papá, vende muchos, millones, y resume su éxito monetario al sencillo factor de que lo que vende es un artículo de primera necesidad.

Sin menospreciar la útil vida de los vasos, ni mucho menos el esfuerzo y trabajo que representa comercializarlos, no puedo evitar cuestionar por qué a la fantasía, la esperanza, la pasión, los sentimientos, la reflexión, el conocimiento, productos que cada uno como escritores vendemos empaquetados finamente dentro de nuestras letras, no son, comercialmente hablando, considerados artículos de primera necesidad.

La carrera de escritor no es para cobardes, pero quizá sí sea para ilusos que sentimos que escribir es lo más parecido a la libertad. No lo sé, no lo entiendo, lo cual es muy útil en esta profesión en la que, para hacer tu trabajo, necesitas más preguntas que respuestas.

Seguiré escribiendo, seguiré buscando cómplices. Seguiré arrojándome a los brazos de las musas y acurrucándome entre sus piernas. Continuaré emborrachándome con mis Demonios. Intentaré darle un motivo, una razón, a este viaje o… Viviré en el intento.

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6 Respuestas

  1. Por favor nunca dejes de escribir. No te imaginas el bien que me hacen tus letras. Para mí son de primera necesidad.

    Rosario

  2. Gracias por compartirlo; que cierto es lo que allí dices. Me encantó esta frase tuya “La carrera de escritor no es para cobardes, pero quizá sí sea para ilusos que sentimos que escribir es lo más parecido a la libertad”.

  3. Nunca dejes de escribir…. Eres grande pocos como tu, me identificada con todas y cada una de tus palabras….. Por favor quédate por más tiempo.

  4. Jamás dejes de plasmar en líneas lo que llevas por dentro, esas musas y demonios a tus lectores nos encanta. Gracias por existir. Feliz vida.

  5. Como siempre es un placer leer lo que escribe. Esa descripción tan particular de los sentimientos y la realidad lo hacen “especial”.

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