#UNMUNDORARO

Tratarte como a una Reina…

Sostengo que es un grave error dar por hecho que las mujeres son puro sentimiento y que los hombres somos puro sexo… Las mujeres sienten, desean, necesitan y tienen un lado perversamente sexual, animal, que es exageradamente hermoso y sensual cuando lo liberan. Por otra parte, en lo personal, me encanta liberar mis pasiones, pero también me gusta explorar y expresar mi lado sensible, sentimental, cursi. No podemos seguir poniéndonos etiquetas fabricadas a pospelo, no debemos someter nuestras pasiones ni nuestros sentimientos a estereotipos sociales y religiosos castrenses que se anteponen a nuestra verdadera naturaleza. Somos seres complejos, tan emocionales como carnales.

Lo más sano es desarrollar todas nuestras facetas sin estereotipos ni complejos. Ser libres de decidir, de experimentar, de expresar… De sentir.

Algo que es muy cierto, aunque no tod@s lo acepten, es que si al romance y a la ternura no se le adereza de vez en cuando(o de vez en mucho) con una buena porción de sexo, fuerte, salvaje, curioso, desenfrenado (como más te guste), a lalarga empalaga, cansa, aburre y, tanto el cuerpo como el corazón, comienzan a pedir variedad.

Sí, el deseo es imprudente, pero también es cierto que la Locura tiene placeres exquisitos, indescriptibles, reservados únicamente para quienes nos arrojamos a sus brazos.

Muchas veces es muy difícil describir emociones tan fuertes, como el deseo que despierta una mujer, pero podemos tratar de explicarlo a besos, abrazos, caricias, mordidas, chupadas, nalgadas…Lo que te imagines es válido, si ambos lo disfrutan. 

Los verdaderos amantes se dan todo, menos explicaciones.

Hay quienes buscan pasión sin riesgos… Eso no existe.

No hay nada más gratificante que soltarle el bozal a la lujuria para dejar que esta nos muerda a placer, sin tregua, sin límite. Sin embargo, siempre existirá el riesgo de salir lastimados, pues a pesar de haber tanta piel, las mordidas, los araños, las embestidas, pueden irse directo contra el corazón. Empero, si duele es porque fue real, si extrañas es porque existió, si deja cicatriz… Fue pasión.

Las cicatrices de nuestro cuerpo y alma son quienes narrarán la historia de nuestra vida.

Me gusta ser perversamente romántico y, si de contarnos cuentos se trata, prefiero ser Dragón que Príncipe. Lo mismo me gusta en una mujer. La nalga atrae, la actitud atrapa, pero la perversidad enamora.

La sensualidad de una mujer no está en sus curvas, sino en su mente…

Al escribir y compartir todo esto no pretendo tener la razón, ya que con la locura me la paso pocamadre. Pero sí te confieso que quiero llegar a ser de esos recuerdos que entran a tu mente para alborotarla sin consentimiento y a tu cuerpo para humedecerlo sin recato. 

Quiero tratarte como una Reina, amarte como a una Diosa y cogerte como a una Puta… ¿Tú qué quieres?

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El ambiente estaba cargado de salaz complicidad e impregnado del ventajoso anonimato de la muchedumbre, un complot pasional se sazonaba a gusto y beneficio de los amantes que, ante la vista de todos los invitados no eran nada, pero, a solas, eran todo.