#UNMUNDORARO

Te regalé la Luna…

El Destino me mostró su bizarro sentido del humor al ponerme el veneno y el antídoto en los mismos labios. Por si fuera poco, se burló de mí, al demostrarme de la manera más dolorosa que, por encontrarnos tarde, el Amor de mi vida no está en mi vida, aunque este se ha convertido en el acicate, en el motor, en la inspiración, en la razón que le dará sentido y rumbo a cada uno del resto de mis días.

Cometí todos los errores posibles que puede cometer un varón carente de razón ante los embates del corazón… Todos.

Muchas noches dejamos las estrellas en el cielo, nuestra ropa en el suelo y el alma entre las sábanas… Muchas

Conocí el Paraíso entre sus brazos, entre sus piernas, entre sus labios. Conocí el infierno con su ausencia.

He cuestionado todo y entendido todo…

He maldecido y bendecido…

He Llorado, he reído, he aprendido…

Aprendí a ser un perverso romántico, a extrañar en voz bajita, a soñar despierto, a escribir bajo la luz de las llamas del deseo.

Hoy escribo para acariciarla sin tocarla, porque no somos, no fuimos, pero siempre seremos…

Sí, en un arranque de egoísmo le robé la Luna a los poetas, a los enamorados, a los cómplices, al mundo entero… Y se la regalé. A cambio ella, me obsequió la Magia, el Deseo, la Fe… La vida.

Ahora, al contemplarla, me pregunto… ¿Cómo decirle amiga, si un día le dije Amor?

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6 Respuestas

  1. Cada escrito tuyo es un bálsamo para mi alma y una chispa que enciende mi cuerpo y corazón. Gracias Pumarino, nunca dejes de escribir.

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