#UNMUNDORARO

No me dio Tiempo.

Nada de lo he hecho y vivido me ha preparado para esto, aun así, tengo que afrontarlo, quiera o no, no hay opción, no hay nada que hacer, excepto… Aprender a vivir abrazado de su ausencia.
Estoy estancado en una tranquila desesperación por saber que, aunque lo deseo con todas mis fuerzas, no puedo ni podré detener todas las palabras que no salieron del corazón, sino de un gran dolor, de una gran impotencia por no tener en mis manos lo que ella necesitaba. Me acongoja indescifrablemente no haberme podido despedir mirándola a los ojos, con una sonrisa… Tranquila.
No me dio tiempo, de darle tantas cosas, de decirle tantas cosas, de abrazarla tantas veces, de darle tantos besos, no fueron suficientes. Quisiera haberle repetido incansablemente cuánto la admiro, haberle agradecido todo lo que hizo y todo lo que sacrificó por mí. Me hubiera gustado tener más tiempo. Quisiera tenerla a mi lado.
No hay día que no me tropiece con un recuerdo suyo, empero, es su mismo recuerdo el que me ayuda siempre a levantarme, seguir avanzando, para que sea el viento del camino el que seque mis lágrimas, evitando que éstas se aneguen y pueda ver todo lo que tengo por delante.
Tengo muchas dudas, mucho coraje y sólo de una cosa estoy seguro, que a no le gustaría verme abatido, por eso, por más que me doble, no me quebraré jamás.
La vida nunca ha sido a mi modo, pero sin duda, desde ahora, cambiaré mi modo de vivirla. De la mejor manera, como lo hacía ella.

Te extraño mucho, te necesito más…. Te Amo Mamá.

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