#UNMUNDORARO

De rodillas…

Quisiera contarte lo que mi corazón susurra en este momento sobre lo que siente, ahorita, que estás de rodillas frente a mi…

Mi esencia entera, mi presente, mi futuro, mis pasiones, mis miedos, mis perversiones, mis emociones, la suma de todo lo que soy, en este eterno instante, está entregado a ti… Eres la Reyna.

Mi virilidad rebosante de fuerza se pierde entre tus labios, se torna en un vulnerable y altivo juguete a merced de tus fantasías y caprichos. Una erección arrogante, prisionera de su propio placer, que se niega a escapar de tu boca, de tus manos, de tus lascivos deseos.

Te miro a los ojos y descubro esa sonrisa en tu mirada, con la que me dices que eres dueña de la situación, que eres dueña de mí, de nosotros.

Cuando las Musas se ponen de rodillas, los Demonios son sus esclavos…

Te aferras a él, a mí, como si fuera tu último bocado. Te atragantas, escupes, traveseas, lames, chupas. Te tomo del cabello y te apoderas de mi voluntad… Enloqueces y me vuelves loco.

No hay tregua, sabemos lo que viene, estamos comenzando…

Y ahora, me toca a mi…

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El ambiente estaba cargado de salaz complicidad e impregnado del ventajoso anonimato de la muchedumbre, un complot pasional se sazonaba a gusto y beneficio de los amantes que, ante la vista de todos los invitados no eran nada, pero, a solas, eran todo.