#UNMUNDORARO

Carta a Santa, José Pumarino escritor mexicano.

Carta a Santa…

Querido Santa, quizá te sorprenda esta carta pues hace ya algunos años que dejé de escribirte, empero, apostando a mi necia costumbre de creer en lo imposible, aunque muchas veces sea imposible seguir creyendo y, a que siempre que me ven me porto bien… Te va mi lista de deseos para esta navidad:

 La habilidad para pensar menos y sentir más…

 La voluntad para dejar que la magia haga su trabajo…

 Libertad de expresión para expresar responsablemente mi libertad…

 La fortaleza para lograr convertir los pretextos en razones…

 Un mapa para saber cuál es el derrotero correcto…

 Capacidad para poder sumar ideas diferentes en pro de un bien común…

 Dormir poco, pues sueño mucho…

 Que mis acciones digan más que mis palabras…

 Sapiencia para no dar consejos al caído, si estos no están secundados por mi mano para ayudarlo a levantarse…

 Sobrevivir a todos los huracanes de Sentimientos Prohibidos que llegan a las costas de mi alma…

 Que los lujos, las mujeres malas y las pendejadas, ya no me salgan tan caras…

 Aprender a cerrar las puertas falsas, antes de cruzarlas…

 Fuerza de carácter para poder cambiar todos los “Chinga tu Madre” que necesito decir por un… “Ten un bonito día”

 Buena salud y mala memoria…

 Entender y valorar el que muchas veces es buena suerte no obtener lo que quiero…

 No ser tan desesperado, aunque sólo tenga una vida para tratar de cambiar el mundo…

 Conciencia necesaria para sumir que, si las cosas no cambian, quizá sea porque yo no cambio…

 Templanza suficiente para que cuando esté metido en una situación difícil, a la que no le encuentre pies ni cabeza, sepa encontrarle las nalgas…

 La inteligencia necesaria para poder explicarles a mis hijos que las lágrimas son signo de fortaleza, si estas son el reflejo de lo que siente su corazón…

 Un Instructivo para poder desenredar una enorme madeja de sentimientos indescifrables…

 Aprender a sobrevivir sin momentos que ya no se repetirán…

 Las piernas de mi Musa en mis hombros, la mayor cantidad de veces posible…

 Mesura en mi carácter, pues mientras más estúpida es la acción más grave resulta la reacción…

 La oportunidad perdida y la palabra dicha que no han regresado y dejé escapar…

 Continuar siendo un aprendiz de Quijote, pero más disciplinado…

 Asumir que la imperfección es necesaria para la verdadera belleza…

 Entender que en ocasiones es tan doloroso, como necesario, un adiós…

 Aprender a mezclar correctamente la prudencia con una buena dosis de locura…

 Nunca tener que llorar como niño lo que no haya podido defender como hombre…

 Sabiduría para saber lo que es correcto y valor para hacerlo…

Y, por este año, con esto me conformo…

Share on facebook
Share on twitter
Share on email

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Últimos Artículos