#UNMUNDORARO

A veces por todo…

El cuerpo cansado, la mente congestionada, las ganas alborotadas, tu ausencia presente y, el vino… Confidente.

Fijo la mirada en el paisaje de mi memoria, brindo con tu recuerdo por los Demonios asistentes, las Musas ausentes, pero, sobre todo, por los momentos pendientes. Con el primer trago, arde la herida que dejó en el alma todo lo que no pasó. Con el segundo, invoco esos instantes juntos que durarán toda la eternidad. En el sexto ya no sé si coincidimos o chocamos. Por el décimo, me doy cuenta que todavía hay mucho por sentir…

Cuando te encontré me perdí, al perderte ya no me encontré, no sé dónde estoy, quizá te sigo buscando, aunque por momentos, sobre todo cuando estoy embriagado de nostalgia, dudo de mi cordura, le apuesto a la locura, porque no tengo claro si en realidad existes, o sólo te soñé.

Mi historia se divide en antes, después y a pesar de ti… 

Al final del día nos íbamos por caminos distintos, pero siempre nos venimos juntos… En defensa propia, puedo argumentar que tú sonreíste primero.

Hace frío, la Luna, esta noche, tampoco apareció. La botella vacía, la copa rota… El corazón a la deriva.

No fuimos para nosotros, pero seremos para siempre…

Y lo cierto es, que a veces por todo, a veces por nada… Pero siempre pienso en ti.

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